Los tres grupos de alimentos esenciales no pueden faltar en su alimentación diaria porque son la base de tu equilibrio nutricional. Son los siguientes:
Proteínas.
Son necesarias para la multiplicación celular, que necesita el feto en desarrollo, y para la producción de sangre, cuyo volumen aumenta en el torrente sanguíneo materno. Se encuentran en carnes magras, pescado, pollo, claras de huevo, habas y soja o soya.
Las vitaminas y minerales que no pueden faltar en el embarazo. Cada grupo de alimentos por sí solo es incapaz de proporcionar todo lo que el organismo necesita y menos en una etapa tan delicada como es el embarazo. Por este motivo, es esencial comer de todo y elegir entre una amplia variedad de alimentos para construir una dieta sana y equilibrada. Para lograr un buen equilibrio nutricional, que proporcione al bebé todo lo que necesita para su desarrollo, incluye en tu dieta alimentos de los principales grupos, de manera que los hidratos de carbono supongan el 35 por ciento de las calorías ingeridas, las grasas el 30 por ciento o menos y las proteínas el otro 30 por ciento restante.
Sabiendo que aproximadamente un 60% del organismo es agua, es sumamente necesario ingerir entre dos y tres litros de líquidos al día, para mantener una buena hidratación. Todas las bebidas sin alcohol y alimentos ricos en agua como frutas y verduras hidratan (tanto el agua, como jugos, té, licuados, aguas saborizadas), Se puede vivir varias semanas sin alimentos pero no más de una sin líquidos. Una buena hidratación mejora el rendimiento físico e intelectual. Las personas que más deben cuidar su hidratación ante las altas temperaturas son los niños, los adultos mayores, los deportistas, y las embarazadas.
Para el rostro, lo ideal es realizar dos limpiezas diarias, una a la mañana y otra a la noche, para eliminar impurezas. Esto se puede hacer con leche de limpieza en pieles normales, y luego aplicando un tónico descongestivo que devuelva la elasticidad y firmeza a la piel. Y para pieles mixtas a grasas recomendamos geles.
Luego de la limpieza se debe hidratar la piel con cremas, geles o emulsiones –según el biotipo cutáneo- de día y noche. De día, deben contener FPS para proteger la piel del sol en la ciudad.
Hidratación y exfoliación son la clave para mantenerlos suaves y libres de protuberancias. La crema corporal diaria y usar un exfoliante una o dos veces por semana hacen maravillas por nuestra piel. Existe la opción de usar mascarillas corporales, estas eliminan impurezas y tonifican la piel pero este es un paso opcional.
Durante los meses de veranos hay partes de nuestro cuerpo que requieren más atención porque están expuestos a los elementos naturales y a las miradas constantes (aun así sea solo la nuestra).
Tal es el caso de los pies y la piel de los hombros y piernas también en esta época el rostro y las manos tienden a sufrir por nuestra negligencia. Comparto algunos consejos fáciles para lucir bellas y proteger nuestra piel en los meses de calor.
La dieta recomendable para un diabético es la dieta equilibrada, al igual que el resto de la población. En el 80 % de los casos se asocian a obesidad. Se aconseja dieta Hipocalórica. Al menos deben de realizar 3 comidas al día, siendo preferible que sean de 5 a 6 y a las mismas horas ya que la adquisición de costumbres regulares contribuye a regular el control diabético.
La prevención de la diabetes debe hacerse en varios niveles: uno para prevenir la enfermedad, otro para evitar complicaciones mayores y otro más para evitar complicaciones durante el tratamiento.
Llevar una alimentación sana es indispensable para gozar de buena salud y reducir el riesgo de desarrollar determinadas enfermedades, como el cáncer o la diabetes.
Estudios indican que las Bebidas alcohólicas afecta la calidad del sueño. El alcohol podría ayudarle a dormirse más rápido y a dormir mejor inicialmente, pero afecta la calidad del sueño mas tarde en la noche, según investigadores británicos que revisaron todos los estudios científicos conocidos sobre el impacto del alcohol en el sueño.
Todos, absolutamente todos, nos enojamos alguna vez con nuestros hijos, nuestra pareja, amigos, familiares, y muchas veces con nosotros mismos, aunque conscientemente sabemos que el enojo no es una reacción constructiva, no nos lleva a ningún lugar, no soluciona nada y es totalmente contraproducente en cualquier situación. Lo ideal, ante una situación que puede provocar un enojo, es que primero respiremos, nos calmemos y controlemos, y cuando estemos más tranquilos, reaccionar con positividad. Pero, ¿cómo enseñar eso a los niños?
Los padres debemos ser conscientes de que, aunque las maneras de aprender de los niños van evolucionando a medida que su desarrollo avanza, los buenos hábitos se adquieren desde el inicio de la escolaridad. Resulta muy difícil esperar hasta el segundo ciclo de Primaria para ponerse a hacer tareas y deberes escolares cuando el hábito es estar toda la tarde viendo televisión o jugando a la videoconsola. Por eso, desde pequeños tienen que reservar un espacio a su ¨trabajo¨. Al principio pueden dedicarlo a dibujar, recortar, modelar, ver un cuento... Lo importante es que ese tiempo esté organizado y tenga una duración determinada: primero será corto e irá aumentando con la edad.